La Confederación de Fútbol de Oceanía (OFC) reveló ayer los detalles del formato y requisitos para su nueva liga profesional que comenzará en 2026. La competencia busca elevar el nivel del fútbol en una región con históricas limitaciones para hacer crecer sus ligas propias, contará con un innovador sistema de circuitos para solucionar el problema de los largos viajes y establecerá estrictos criterios de participación para los clubes aspirantes.
Los orígenes de la Superliga de Oceanía
La idea de una liga profesional en Oceanía no es nueva. En 2019, la OFC formó un grupo de trabajo para evaluar la viabilidad del proyecto, que originalmente se planificó para 2021. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 retrasó su desarrollo. El verdadero impulso llegó en octubre de 2022, cuando Gianni Infantino, comprometió el apoyo total de la FIFA durante el 28º Congreso Ordinario de la OFC en Auckland.
El proyecto busca dar respuesta a los problemas estructurales que históricamente han limitado el desarrollo del fútbol en Oceanía. La región enfrenta desafíos únicos: la mayoría de las ligas nacionales mantienen un status semi-amateur, con jugadores que deben combinar su carrera con trabajos externos.
Los clubes y las federaciones luchan constantemente con restricciones presupuestarias que dificultan la organización de competencias regulares, mientras que las grandes distancias entre islas y los altos costos de transporte complican la realización de torneos internacionales, algo que se agravó después de la pandemia. Esta situación ha generado un círculo vicioso donde la falta de estructuras profesionales limita el desarrollo de los jugadores locales, quienes raramente logran dar el salto al fútbol profesional internacional.
Un formato innovador para el fútbol oceánico
La OFC Professional League adoptará un sistema de competencia único en el mundo del fútbol profesional. El torneo se desarrollará a través de seis mini-torneos o “circuitos” de 10 días cada uno, distribuidos entre enero y mayo de 2026. Los primeros cinco circuitos conformarán una fase regular donde los ocho equipos participantes disputarán un total de 14 partidos cada uno bajo un formato de doble round-robin.
Estructura propuesta para la Superliga de Oceanía
- Participarán al menos ocho equipos, con un máximo de dos equipos por país.
- Se jugarán seis circuitos o mini-torneos de 10 días cada uno
- Los primeros cinco circuitos conforman la fase regular con formato de doble round-robin
- Cada equipo disputará 14 partidos en la fase regular
- Habrá períodos de descanso de 10 días entre cada circuito
- El sexto circuito será la fase final con playoffs
- El cuarto clasificado jugará contra el quinto por un lugar en semifinales
- Los ganadores de las semifinales disputarán la final por el título
- Se garantiza un mínimo de 17 partidos por equipo incluyendo playoffs

“Este formato asegura que la competencia se mantenga emocionante hasta el final, con el equipo que termine cuarto teniendo la oportunidad de jugar contra el quinto por un lugar en las semifinales”, explicó Stuart Larman, gerente de la OFC Professional League. El sistema contempla periodos de descanso de 10 días entre cada circuito, permitiendo a los equipos recuperarse y prepararse adecuadamente.
Los requisitos y el proceso de selección para los clubes
La OFC ha establecido un proceso de selección para los, al menos, ocho clubes que formarán parte de la liga inaugural. Los aspirantes deberán presentar más de 160 documentos diferentes como parte de su postulación, evidenciando su capacidad para sostener una estructura profesional durante al menos cuatro años.
Entre los requisitos más destacados, los clubes deberán mantener planteles de entre 20 y 23 jugadores profesionales durante un mínimo de siete meses al año. Cada equipo podrá contar con hasta seis jugadores extranjeros, de los cuales tres pueden provenir de países fuera de la confederación oceánica. Un detalle significativo es que la OFC asumirá los costos de viaje y alojamiento de los equipos, con una inversión anual estimada en casi 6 millones de dólares.
La confederación ha establecido que no habrá más de dos clubes por país miembro, aunque destaca la posibilidad de incluir equipos de Hawái y Australia, buscando crear conexiones con el fútbol de Estados Unidos y la Confederación Asiática respectivamente. La idea es facilitar la transición al profesionalismo para los jugadores de las islas del pacífico. También se ha especificado que los equipos filiales de los únicos equipos profesionales de Oceanía, el Auckland FC y Wellington Phoenix (ambos jugando en la liga australiana), no podrán participar en la competencia.
¿Qué clubes participarán de la Superliga de Oceanía?
El proceso de postulación ya ha generado interés en varios países de la región. En Nueva Zelanda, el Christchurch United se convirtió en el primer club en declarar públicamente su intención de participar. Se espera también la intención de participar del Auckland City FC, máximo referente en el fútbol oceánico y multi-campeón que disputará el Mundial de Clubes este año.
En Tahití, el AS Vénus, que mantiene una alianza estratégica con el Saint-Étienne de la Ligue 1 francesa, ha mostrado un fuerte interés, junto con otros clubes locales como AS Tefana y AS Pirae.
En las Islas Fiji, varios clubes han participado en talleres informativos organizados por la OFC en Suva. El presidente de la Asociación de Fútbol de Ba, Dr. Diva Singh, destacó que estos encuentros han proporcionado “una visión profunda de dónde se necesitan cambios para profesionalizar el fútbol en Fiji”. Una opción innovadora que se está considerando es la creación del “Pacifika FC”, un equipo con base en Australia que podría ampliar el alcance y el impacto de la competencia.

Si bien la OFC ha confirmado un mínimo de ocho equipos participantes para el inicio de la competencia, Stuart Larman no descarta la posibilidad de expandirse hasta diez clubes en total. Nueva Zelanda, el país con la liga semiprofesional más desarrollada de la región, tendrá un cupo máximo de dos equipos, una decisión que busca garantizar el equilibrio competitivo y la representatividad regional.
El impacto regional y global de la Superliga de Oceanía
La creación de esta liga profesional representa un paso histórico para el desarrollo del fútbol en Oceanía. El torneo no solo busca elevar el nivel competitivo regional, sino que también servirá como vía de clasificación para el representante oceánico en la Copa Intercontinental de la FIFA y el renovado Mundial de Clubes 2029.
“El lanzamiento de la OFC Professional League es un momento transformador para el fútbol en Oceanía. No solo elevará el estándar del juego sino que también proporcionará una plataforma competitiva para que nuestros clubes y jugadores prosperen en el escenario internacional”, destacó Franck Castillo, secretario general de la OFC.
La clasificación para el Mundial de Clubes 2029 se determinará por el desempeño acumulado en las ediciones 2026, 2027 y 2028 de la liga. Además, la OFC ya anticipa planes futuros, incluyendo la posible creación de una liga profesional femenina en un plazo de cinco a siete años, y la implementación de tecnología VAR desde la primera temporada.
Los plazos establecidos marcan el inicio del proceso de postulación desde el 11 de febrero, con la recomendación de equipos participantes prevista para julio de 2025 y la confirmación final en septiembre del mismo año. Un evento de lanzamiento está programado para octubre de 2025, antes del inicio inaugural en enero de 2026.